Por Anna Kramer.
Durante los últimos años, hay gente que está amenazando con matar a Francisco Pineda.
Tras una serie de amenazas de muerte y un intento de envenenamiento, vive con protección policial las 24 horas en su casa en El Salvador. Se preocupa por la seguridad de su esposa y sus tres hijos. Se puede nombrar a amigos y colegas que no han tenido tanta suerte: Ramiro Rivera, asesinado en 2009. Francisco Durán Ayala, estudiante universitario, asesinado a principios de este año. Dora Sorto, embarazada de ocho meses cuando fue asesinada en 2009.
Pero Pineda, quien visitó Boston la semana pasada durante una gira de conferencias por EE.UU., mira este tipo de violencia -así como los honores que ha recibido- con calma. Para bien o para mal, todos son parte de la lucha que ha dominado su vida durante los últimos siete años: una batalla, ahora jugando en el escenario internacional, para proteger a las comunidades salvadoreñas de los efectos dañinos de una mina de oro.
Cuando un río se seca
Este año Pineda ganó el Premio Ambiental Goldman, un prestigioso premio que honra a héroes populares en todo el mundo. Su organización de voluntarios, el Comité Ambiental de Cabañas (CAC), incluye miembros de 26 pueblos diferentes en la región de Cabañas. Pineda se ha asociado con Oxfam América para llevar su lucha a nivel nacional y mundial.
Antes de que Pineda se convirtiera en un líder, era campesino. Su lucha comenzó en sus campos de maíz en 2004, cuando el río que regaba sus cultivos de pronto se secó.
Gran parte del agua de El Salvador está contaminada, y en las zonas rurales pocas personas tienen acceso al servicio municipal. Así, Pineda y otros campesinos se indignaron al descubrir las bombas que drenan el agua limpia del río de su localidad para la construcción de la mina de oro de Pacific Rim. Llevaron sus inquietudes al alcalde, quien les dijo que la empresa minera canadiense era demasiado grande para pelear.
“Ahí fue cuando dijimos ‘bien, vamos a organizar, y vamos a ser responsables de que estas personas se vayan”, recordó Pineda.
Sus esfuerzos convencieron a Pacific Rim de sacar las bombas. Por otra parte, Pineda empezó a estudiar y hablar con otros acerca de las consecuencias ambientales a largo plazo de la minería de oro, incluyendo los productos químicos tóxicos en el suministro de agua local. Representantes de la empresa negaron las preocupaciones de los locales en una serie de reuniones públicas. “Incluso trataron de convencernos de que el cianuro era segura para beber”, dijo Pineda.
Con el apoyo de Oxfam, Pineda y otros viajaron a las comunidades afectadas por la minería en Honduras y Perú. Allí, documentaron graves daños ambientales, aumento de la pobreza, y violaciones de los derechos humanos. “Hemos traído esto [la evidencia] a casa y dijimos ‘mira lo que está reservado para nosotros”, dijo Pineda. “Eso ayudó a convencer a la gente local que no quieren esta mina en su comunidad”.
La lucha de sus vidas
Manifestaciones locales y nacionales de CAC en contra de la mina ayudó a lograr una gran victoria: El gobierno salvadoreño negó el permiso a Pacific Rim para la minería en 2009, citando posibles riesgos ambientales. Una consecuencia ha sido que Pacific Rim ha reducido sus operaciones en Cabañas. Por otro lado, Pacific Rim presentó un juicio de $77 millones de dólares contra el gobierno salvadoreño, argumentando que la negación del permiso viola el Acuerdo de Libre Comercio con América Central (CAFTA). Los EE.UU. apoyó a El Salvador en la disputa comercial, que está siendo juzgada por un tribunal internacional del Banco Mundial.
“Este es un caso clave para determinar si la minería se llevará a cabo en El Salvador, y tiene implicaciones más amplias para el derecho de los países para decidir qué tipo de desarrollo es el más apropiado para ellos”, dijo Keith Slack, Director de la campaña global de Oxfam América, ‘El derecho a saber, el derecho a decidir’.
Mientras tanto, Pineda y otros líderes del movimiento contra la minería se han convertido en objetivos.
“Nadie ha sido juzgado por estos actos”, dijo Pineda de los asesinatos de sus compañeros miembros de CAC. “La policía dice que fueron asesinados por ‘asuntos personales’, pero todas las personas que murieron eran activistas por el medio ambiente.” Oxfam América está trabajando con las organizaciones de la sociedad civil internacional para llamar atención, en una escala global, sobre las violaciones de los derechos humanos en Cabañas, y han presentados sus preocupaciones a los miembros del Congreso y la administración de Obama.
Pineda dijo que la atención que ha recibido de parte los medios desde que ganó el Premio Goldman ha ayudado a protegerlo de futuros ataques. Pero con el honor viene un mayor sentido de responsabilidad personal.
“Uno siente el peso de tratar de ayudar a las personas que han puesto su confianza en ti”, dijo.
Sin embargo, Pineda sigue comprometido con su objetivo de detener la minería en El Salvador para siempre.
“Esta es nuestra responsabilidad como padres: para proteger nuestra tierra y el agua para nuestros hijos”, dijo. “Hemos estado en esta lucha desde hace años, y la compañía minera ha intentado asustarnos y disminuir nuestro movimiento… Todos somos voluntarios, pero aún estamos dispuestos a dar nuestras vidas por esto.”
Nota Editorial:
‘Los nuevos ambientalistas’, un documental narrado por el actor estadounidense Robert Redford, se estrenará en EE.UU. el domingo 13 de noviembre de 2011.
Puede ver un extracto del documental aquí.
El documental incluye un perfil dedicado a Francisco Pineda, uno de los seis ganadores del Premio Ambiental Goldman.
Vea el documental completo (por el momento sólo en inglés) aquí.
Links:
http://es.oxfamamerica.org/index.php/2011/08/01/otro-asesinato-en-el-salvador/